Seг±orito Estirado ... | Carmen Se Ha Enamorado De Un

Carmen, que era puro fuego y calle, no entendía qué hacía suspirando por alguien que medía las palabras como si fueran diamantes. Él hablaba de la "estacionalidad del mercado" y del "linaje de los viñedos"; ella hablaba con las manos, con risas estruendosas y con la verdad por delante.

Ella lo miraba y, por un segundo, la llama de su amor flaqueaba. Julián era hermoso, sí, como una estatua de mármol en un museo, pero el mármol siempre está frío. Carmen empezó a sospechar que su "señorito" no buscaba una compañera, sino un adorno que no desentonara con las cortinas de su salón. Carmen se ha enamorado de un seГ±orito estirado ...

Y mientras él seguía enumerando las bondades de la etiqueta, Carmen comprendió que un corazón que no sabe despeinarse, difícilmente sabría cómo amar a una mujer que era, por derecho propio, un vendaval. Carmen, que era puro fuego y calle, no